estás sentada delante de mí, en la biblioteca de la universidad, y
nunca
sabrás
que es porque soy un cobarde, que no te invito a tomar algo.
(si esto es una pena o una frivolidad ya es más subjetivo.)
miento. te lo acabo de escribir en una hoja que me has prestado y que me ha sobrado y que has guardado y que, algún día, recuperarás.
el gran reto: ¿sonreirás?